Primero el aprendizaje, luego la moda.
Profesor
Enrique Segura
Primero el orden, luego la lucha por la aprobación.
Al establecer un estándar en
la vestimenta, se pretende reducir la carga cognitiva y la "energía
psicológica" que los adolescentes invierten en buscar la aprobación de sus
pares mediante la imitación de maquillaje, formas de vestir y otros.
Investigaciones sobre el clima escolar como Baumann y Krskova, (2016) sugieren
que los códigos de vestimenta uniformes pueden disminuir las presiones
socioeconómicas visibles y el acoso relacionado con la apariencia, permitiendo
que los estudiantes se concentren más en su desempeño académico que en las
jerarquías sociales de los pasillos del colegio.
Sin reglas claras y obediencia no funciona ni
una cocina.
El aprendizaje del
cumplimiento de reglas dentro de la institución educativa es un entrenamiento
fundamental para la vida adulta, social y laboral. La escuela funciona como un
agente socializador clave, un microcosmos de la sociedad donde se ensayan las normas
de convivencia. La capacidad de adherirse a códigos de conducta y presentación
no es una imposición arbitraria, sino una preparación para las estructuras del
mundo profesional, donde la disciplina y el respeto a las normativas
institucionales son predictores del éxito y la integración laboral. La
sociología de la educación ha destacado históricamente que la interiorización
de la disciplina escolar es esencial para la formación de ciudadanos capaces de
funcionar dentro de un orden social más amplio (Durkheim, citado en Giddens,
2010).
Como me veo, como creo que me
ven, puede confundir mi identidad.
Finalmente, la psicología del
desarrollo contemporánea reitera que la adolescencia es un periodo crítico y
dinámico para la formación de la identidad, proceso que se construye en una
intensa interacción con el contexto social y la búsqueda de validación externa (Crocetti,
2017). Cuando la autoestima y la construcción del "yo" dependen
excesivamente de elementos externos para lograr esa aprobación grupal —como
modas pasajeras, tatuajes o perforaciones a edades tempranas—, el desarrollo de
una identidad sólida puede verse comprometido. Estudios indican que, en etapas
tempranas, estas modificaciones a menudo reflejan una alta susceptibilidad a la
presión de grupo más que una autonomía genuina, interfiriendo con el desarrollo
de una autoestima resiliente (Carroll et al., 2002)
Fuentes
Bibliográficas.
Baumann, C., & Krskova, H.
(2016). School
discipline, school uniforms and academic performance. International
Journal of Educational Management, 30(6), 1003-1029. (Esta
investigación analiza cómo la disciplina y los uniformes afectan el rendimiento
y el ambiente escolar).
Carroll, L., Riffenburgh, A., Roberts, T. A., &
Myhre, J. (2002).
Tattoos and body piercings as indicators of adolescent risk-taking behaviors. Pediatrics,
109(6), 1021-1027. (Este estudio explora la relación entre modificaciones
corporales en adolescentes y comportamientos de riesgo o búsqueda de
identidad).
Erikson, E. H. (1968). Identity: Youth and crisis. New
York: Norton. (Obra fundamental sobre las etapas del desarrollo psicosocial y
la crisis de identidad en la adolescencia).
Giddens, A. (2010). Sociología.
6ta Edición. Madrid: Alianza Editorial. (Se utiliza como referencia secundaria
para las teorías clásicas de Durkheim sobre la educación como ente socializador
y la importancia de la disciplina moral).
