Ayudar a su Hijo a Descubrir su Potencial.
Profesor y Psicopedagogo.
José Enrique Segura Olivares
¿Como saber si tu o tu hijo tienen talento para algún deporte
como el badminton, ciclismo o fútbol si nunca ha sido expuesto a la oportunidad
inicial? Podría ser muy bueno al ajedrez, al piano, o gustarle alguna música clásica,
el jazz o a la pintura en acuarela. ¿Como saber si disfrutaría algunas comidas,
bebidas, conocer ciertos lugares o ser experto en alguna habilidad profesional
sin tener las primeras experiencias? La ciencia sugiere que el talento no
siempre toca la puerta por sí solo; a menudo, el talento es una respuesta a la
exposición.
Se debe exponer a deportes diferentes, a tipos e artes,
gustos musicales y de alimentos, profesiones. Para eso los niños tienen la
capacidad de jugar, explorar o incursionar en todo tipo de novedades. Los padres
deben propiciar los espacios y oportunidades. Es muy posible que un gran
talento no se descubra por solo no haber sido expuesto en ningún momento.
El Cerebro se Nutre de la Novedad
Desde la neuropsicología, sabemos que la adolescencia y la
infancia son periodos de alta plasticidad sináptica. Cada vez que
exponemos a un niño o joven a una actividad nueva y desafiante, su cerebro crea
nuevas rutas de conexión.
En su libro fundamental, Range: Why Generalists Triumph
in a Specialized World (Amplitud), David Epstein argumenta que los niños
que tienen un "periodo de muestreo" (donde prueban muchos deportes,
instrumentos y artes) terminan siendo mucho más exitosos y creativos que
aquellos que se especializan prematuramente. La exposición diversa no es "perder
el tiempo", es construir una base de datos mental que les permite
descubrir dónde reside su verdadera ventaja competitiva.
La Ciencia de "Probar": Más allá del Gusto
Inmediato
A veces, los hijos dicen "no me gusta" después de
la primera sesión. Aquí es donde entra la disciplina parental. Un estudio
clásico de la psicóloga Angela Duckworth (autora de Grit) explica que el
interés no es algo que se "encuentra" mágicamente, sino algo que se desarrolla
mediante la interacción sostenida.
Dato Científico: La investigación de Duckworth demuestra que
la perseverancia en una actividad nueva durante al menos un ciclo completo (un
trimestre o una temporada) es lo que permite que el cerebro supere la barrera
de la frustración inicial. Solo después de dominar los rudimentos básicos de
una disciplina, el cerebro empieza a liberar dopamina, generando el
"gusto" por la actividad.
Consejos Tácticos para Padres:
- La
Regla del Compromiso: Si eligen una actividad, la regla es que no pueden
renunciar hasta que termine el periodo acordado (un curso o una
temporada). Esto enseña que el gusto viene después de la maestría inicial.
- Incentive
la Curiosidad, no la Perfección: El objetivo no es que sea el mejor
pintor, sino que su cerebro aprenda a ver el mundo a través del color y la
forma.
- Variedad
de Entornos: Llévelos a museos, caminatas en la naturaleza, conciertos de
géneros distintos y eventos tecnológicos. Cada lugar es una semilla.
Por tanto:
No espere a que su hijo "tenga ganas". Su rol como
padre es ser el curador de experiencias. Al exponerlos con perseverancia a
nuevas disciplinas, no solo están descubriendo un talento; están entrenando un
cerebro valiente, capaz de adaptarse y disfrutar de la riqueza de la vida.
Referencias
Duckworth, A. (2016). Grit: The Power of Passion and Perseverance. Scribner.
Epstein, D. (2019). Range: Why Generalists Triumph in a Specialized World. Riverhead Books.
Hidi, S., & Renninger, K. A. (2006). The Four-Phase Model of Interest Development. Educational Psychologist.

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