jueves, 12 de febrero de 2026

Primero el aprendizaje, luego la moda.

 

Primero el aprendizaje, luego la moda.

Profesor Enrique Segura

Primero el orden, luego la lucha por la aprobación.

Al establecer un estándar en la vestimenta, se pretende reducir la carga cognitiva y la "energía psicológica" que los adolescentes invierten en buscar la aprobación de sus pares mediante la imitación de maquillaje, formas de vestir y otros. Investigaciones sobre el clima escolar como Baumann y Krskova, (2016) sugieren que los códigos de vestimenta uniformes pueden disminuir las presiones socioeconómicas visibles y el acoso relacionado con la apariencia, permitiendo que los estudiantes se concentren más en su desempeño académico que en las jerarquías sociales de los pasillos del colegio.

Sin reglas claras y obediencia no funciona ni una cocina.

El aprendizaje del cumplimiento de reglas dentro de la institución educativa es un entrenamiento fundamental para la vida adulta, social y laboral. La escuela funciona como un agente socializador clave, un microcosmos de la sociedad donde se ensayan las normas de convivencia. La capacidad de adherirse a códigos de conducta y presentación no es una imposición arbitraria, sino una preparación para las estructuras del mundo profesional, donde la disciplina y el respeto a las normativas institucionales son predictores del éxito y la integración laboral. La sociología de la educación ha destacado históricamente que la interiorización de la disciplina escolar es esencial para la formación de ciudadanos capaces de funcionar dentro de un orden social más amplio (Durkheim, citado en Giddens, 2010).

Como me veo, como creo que me ven, puede confundir mi identidad.

Finalmente, la psicología del desarrollo contemporánea reitera que la adolescencia es un periodo crítico y dinámico para la formación de la identidad, proceso que se construye en una intensa interacción con el contexto social y la búsqueda de validación externa (Crocetti, 2017). Cuando la autoestima y la construcción del "yo" dependen excesivamente de elementos externos para lograr esa aprobación grupal —como modas pasajeras, tatuajes o perforaciones a edades tempranas—, el desarrollo de una identidad sólida puede verse comprometido. Estudios indican que, en etapas tempranas, estas modificaciones a menudo reflejan una alta susceptibilidad a la presión de grupo más que una autonomía genuina, interfiriendo con el desarrollo de una autoestima resiliente (Carroll et al., 2002)

Fuentes Bibliográficas.

Baumann, C., & Krskova, H. (2016). School discipline, school uniforms and academic performance. International Journal of Educational Management, 30(6), 1003-1029. (Esta investigación analiza cómo la disciplina y los uniformes afectan el rendimiento y el ambiente escolar).

Carroll, L., Riffenburgh, A., Roberts, T. A., & Myhre, J. (2002). Tattoos and body piercings as indicators of adolescent risk-taking behaviors. Pediatrics, 109(6), 1021-1027. (Este estudio explora la relación entre modificaciones corporales en adolescentes y comportamientos de riesgo o búsqueda de identidad).

Erikson, E. H. (1968). Identity: Youth and crisis. New York: Norton. (Obra fundamental sobre las etapas del desarrollo psicosocial y la crisis de identidad en la adolescencia).

Giddens, A. (2010). Sociología. 6ta Edición. Madrid: Alianza Editorial. (Se utiliza como referencia secundaria para las teorías clásicas de Durkheim sobre la educación como ente socializador y la importancia de la disciplina moral).