domingo, 9 de febrero de 2025

Evita los peligros de las drogas en tus hijos.

 Las sustancias ilícitas representan una grave amenaza para el desarrollo cerebral de los adolescentes. Durante esta etapa, incluso hasta 21 o mas años, el cerebro sigue en formación al igual que huesos y músculos, y su exposición a drogas como el alcohol, la marihuana y otras sustancias puede afectar la memoria, la toma de decisiones y el control de impulsos para toda la vida. Además, el consumo de estas sustancias puede llevar a trastornos emocionales y a una mayor predisposición a enfermedades mentales.  Decisiones, lesiones, enfermedades, cicatrices y delitos, pueden destruir una vida antes de apenas empezar. 


Las drogas solo alteran las cantidades y equilibrio hormonal para sentirse bien de momento. Cuando hay buena estimulación verbal y acompañamiento en casa, no se necesitan las drogas para lograr lo mismo. Cuando un joven se siente valorado, escuchado y útil en su familia, desarrolla una autoestima más fuerte y una mayor resistencia ante las influencias negativas. El elogio y el reconocimiento por sus esfuerzos en el hogar y en la escuela refuerzan su sentido de pertenencia y responsabilidad, disminuyendo así la probabilidad de buscar validación en grupos poco recomendables.

Estar horas en lugares de alto riesgo o con personas que consumen sustancias ilícitas incrementa la posibilidad de caer en hábitos dañinos. Es fundamental que los padres supervisen las actividades de sus hijos, fomenten amistades saludables y establezcan límites claros sobre horarios y lugares de reunión para reducir el riesgo de exposición a situaciones peligrosas. Es responsabilidad económica y legal de los padres. Si tu hijo no lo comprende, explícale brevemente, sino esta preparado para entenderlo, menos para ir a correr el riesgo. 

La educación es un derecho y una responsabilidad tanto para los adolescentes como para sus padres. Es obligación legal de los padres asegurarse de que sus hijos asistan al colegio y cumplir con sus deberes académicos. La falta de educación puede tener repercusiones patrimoniales y legales para los responsables del menor, y este descuido parece ser un aliado para acercarse a las drogas. El estudio proporciona conocimientos y es una herramienta clave para alejar a los jóvenes de ambientes que promuevan el consumo de drogas. Si esta ocupado haciendo sus responsabilidades, y recibe su recompensa de "Bien hecho y algún premio" no necesitará eso de fuentes peligrosas.

Para prevenir el consumo de drogas y ayudarles a salir de esta problemática, se debe fomentar actividades como cursos de idiomas, deporte, arte o caminatas familiares. La educación temprana sobre los efectos nocivos de las drogas, el refuerzo de valores positivos y el establecimiento de reglas claras dentro del hogar son estrategias efectivas.  Es necesario a veces una ayuda profesional en casos de adicción para la recuperación y el bienestar del joven.

Saludos del profesor y Psicopedagogo Enrique Segura.