En la
segundera de un reloj
Estaba meciéndose Dios
Había
detenido el tiempo
Para
jugar al amor
En una
gota brillante
De roció
sobre una hoja
Se miró
dios al espejo
Y encontrándose
a sí mismo
Inventábase
la luz
En un
rayito de luz
Se deslizo
hasta la posa
La luz
alumbraba el agua
Que el
celeste reflejaba
La posa
se hizo rio
Y el
rio en un gran océano
Donde
Dios nadaba en amor
Dibujo
de luz celeste
Y rayitas
de color
La forma
del arcoíris
Garabateó
las montañas
Y el
contorno de los ríos
Con su
pincel invisible
Bocetos
del paraíso
Y con
sus dedos manchados
Con verde
pinto los bosques
naranja
la primavera
y de
amarillo el verano
Tomó un puñado de lodo
sonriendo moldeó muñeco
colgó
una estrella en su pecho
Y mirándole
a sus ojos
Miro
su propia mirada
jugando hacer el amor.
